domingo, 2 de diciembre de 2018

EL CASABE NUESTRO PAN DE CADA DÍA.


El Casabe con mayúscula es parte de nuestra Historia con mayúscula también…

Nelson José Tovar Gómez
Cronista


   Hay historiadores que afirman que la historia del Casabe se inicia con la llamada “domesticación de la yuca”, episodio histórico que sobrepasa los mil años. Esta planta de raíz comestible es conocida científicamente como: Manihot esculenta. Hay dos tipos conocidos: la yuca dulce o mansa y la yuca amarga o brava. Es americana con procedencia de Brasil, Paraguay y de algunas partes de la Amazonía.
   Aquí, en esta región del sureste del estado Bolívar, tenemos las dos especies,  yuca amarga, la de hacer el casabe y la yuca dulce la que se come. La primera, la amarga, se puede consumir después de extraerle sus jugos tóxicos; ya transformada en almidón se hace el casabe, la tapioca y la farinha brasilera. La segunda se hierve, si es buena se ablanda muy rápido; se come con carne asada; una vez salcochada  puede comerse frita, también después de hervida se tritura y con la masa resultante se hacen una especie de pasteles que se fríen, se conocen con el nombre de  buñuelos, se acompañan con melao de papelón o cualquier otro sirope y en Semana Santa, consumirlos es parte de la tradición.
   Aquí en Guayana el Casabe (con mayúscula) es nuestro pan de cada día, y quien escribe tuvo la suerte de conocer la torta de cuatro cuartas y de doble foja, así lo llamaban por tener como una doble capa, una blanca y la otra quemadita que le daba una apariencia de galleta. El precio para la época era de de tres lochas (37.5 céntimos de bolívar). Recuerdo el escandalazo que se suscitó cuando aumentó un 100%, subió el precio de la torta a real y medio (0.75 céntimos). En este momento la torta de casabe, pequeña y de no muy buena calidad tiene un precio exorbitante, la gente lo adquiere.
   El sureste de Bolívar ha sido siempre productor de casabe de muy buena calidad. En el municipio Roscio, en El Cintillo, vía a Upata y en Cabeza Mala, jurisdicción de la parroquia foránea Salóm, en ambos sitios se produce casabe de primera, tiene calidad, sabor y textura. Dos centros de producción de casabe, acompañante de cualquier plato, también se puede comer solo, mojado con café con leche o guarapo negro y si hay un quesito rayado, ¡ayayaaaiiiii Maracay!
   Ilustramos este artículo con tres gráficas, en la primera se aprecia que no hay edad para comenzar el aprendizaje de cómo se elabora el Casabe, por supuesto bajo la estricta supervisión de los adultos.  En la segunda un adulto fajado en la preparación del casabe y en la tercera un vendedor exhibe el producto, si es bueno no se necesita vocearlo, y si hay escasez se vende aunque sea malo.  
   Hay regiones del país donde no se conoce y por supuesto no se consume, podemos dar el ejemplo de los Andes y el Zulia. En esas regiones es sustituido por la papa, el plátano y otras verduras. En el estado Monagas han venido proliferando casaberas semi-industriales, donde hay una producción significativa y de calidad. En el centro del país se conoce el casabe de Cúpira, pueblo del estado Miranda en la región de Barlovento, capital del municipio Pedro Gual. Por estar ubicada esta población en la carretera de la costa, tiene un porcentaje altísimo de tránsito automotor, integrado por todos aquellos que se dirigen a Caracas desde los estados Bolívar, Delta Amacuro, Anzoátegui, Monagas, Sucre y parte de Miranda. En esa vía nos encontramos con kioscos donde lo que más se expende es el casabe, la diferencia con el nuestro es que la torta es pequeña, debe de tener, cuando mucho, unos 30 centímetros de diámetro, es de buena calidad.  El año 1958 conocí en El Tigre un casabe que mentaban “Palermero”, nunca supe su procedencia y no me gustó.
   En grandes centros urbanos como Caracas, Valencia, Barquisimeto y otros se pueden ubicar sitios donde se puede adquirir el casabe, a buen precio y de buena calidad, tales como, el de Cúpira, el guayanés, y de otras procedencias.

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